Urologia

Que es el cáncer de próstata:

La próstata es parte del órgano reproductor del hombre, ubicada frente al recto y debajo de la vejiga rodea a la uretra que es el tubo por donde fluye la orina.

Una próstata sana es del tamaño de una nuez.

Si la próstata crece demasiado comprime la uretra esto puede causar problemas urinarios al detener o ralentizar el flujo de la orina desde la vejiga al pene .

Prevención; Los hombres mayores de 45 años deben realizarse diferentes análisis para detectar de manera temprana algún posible problema que comprometa el normal funcionamiento del sistema reproductor como excretor masculino.

Consultar con el urólogo, quien deberá examinar la próstata para  detectar un posible cáncer de próstata antes de que se tengan síntomas

Exámen rectal digital el medico urólogo deberá mediante este tacto a traves de la pared del recto buscar áreas endurecidas o abultadas de la próstata.

Análisis de sangre para  PSA;  viendo los valores del mismo. Un  nivel elevado deberá ser evaluado por el especialista.

Sintomas preocupantes;

Inhabilidad para orinar.

Dificultad para iniciar o detener el flujo de orina.

Necesidad de orinar frecuentemente especialmente a la noche.

Flujo débil de orina.

Dolor o ardor al orinar.

Dificultad para tener erecciones.

Sangre en la orina o en el semen.

Dolor frecuente en caderas o en parte superior de los muslos.

Tratamiento consultar a su urólogo.

FACTORES DE RIESGO DE CÁNCER DE PROSTATA

Edad: aumenta después de los 50 años

seis de cada diez casos hombres mayores de 65 años.

Raza;  grupo étnico

Con mas frecuencia en hombres de raza negra .

Antecedentes familiares.

Algunos casos de cáncer de próstata puede haber una causa o factor hereditario genético, el riesgo es mucho mayor en hombres con familiares afectados.

CAMBIOS GENÉTICOS:

Mutaciones hereditarias de los genes  BRCA1 y BRCA2, la mutacion de estos genes puede representar peligro de cáncer.

Los hombres con el Síndrome de Lynch también conocido como cáncer colo-rrectal  hereditario.

ALIMENTACIÓN

La función exacta que desempeña la alimentación en el desarrollo del cáncer de próstata no está clara, aunque se han estudiado varios factores.

Los hombres que comen muchas carnes rojas o productos lácteos altos en grasa parecen tener una probabilidad ligeramente mayor de cáncer de próstata. Estos hombres también tienden a comer menos alimentos de origen vegetal como frutas, ensaladas y verduras

Algunos estudios han sugerido que los hombres que consumen una gran cantidad de calcio (proveniente de alimentos o complementos) pueden tener un mayor riesgo de padecer un cáncer de próstata. Es posible que los productos lácteos (los cuales a menudo tienen mucho calcio) también puedan aumentar el riesgo.

Obesidad

La obesidad (sobrepeso en exceso) no parece aumentar el riesgo general de padecer cáncer de próstata.

Sin embargo, algunos estudios han encontrado que los hombres obesos tienen un menor riesgo de una forma de la enfermedad de bajo grado (menos peligrosa), pero un mayor riesgo de un cáncer de próstata más agresivo. Las razones de esto no están claras.

Algunos estudios también han encontrado que los hombres obesos pueden tener un mayor riesgo de padecer cáncer de próstata avanzado y de morir a causa de esta enfermedad, pero no todos los estudios han encontrado este vínculo.

Tabaquismo

La mayoría de los estudios no ha encontrado un vínculo entre el hábito de fumar y el cáncer de próstata. Algunas investigaciones han vinculado el fumar con un posible aumento pequeño en el riesgo de morir a causa de cáncer de próstata, aunque este hallazgo necesita ser confirmado por otros estudios.

Exposiciones a sustancias químicas

Cierta evidencia indica que los bomberos pueden estar expuestos a sustancias químicas que pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de próstata.

Algunos estudios han sugerido un posible vínculo entre la exposición al agente naranja, un producto químico ampliamente utilizado durante la guerra de Vietnam y el riesgo de cáncer de próstata, aunque no todos los estudios han encontrado tal vínculo. La Academia Nacional de Medicina considera que hay “evidencia limitada/sugestiva” de un vínculo entre la exposición al agente naranja y el cáncer de próstata.

Inflamación de la próstata

Algunos estudios han sugerido que la prostatitis (inflamación de la glándula prostática) puede estar asociada a un riesgo aumentado de cáncer de próstata, aunque otros estudios no han encontrado tal asociación. A menudo, la inflamación se observa en las muestras del tejido de la próstata que también contiene cáncer. La asociación entre los dos no está clara, y es un área activa de investigación.

Infecciones de transmisión sexual

Los investigadores han estudiado si las infecciones de transmisión sexual (como gonorrea o clamidia) podrían aumentar el riesgo de cáncer de próstata, porque pueden causar inflamación de la próstata. Hasta el momento, los estudios no han concordado, y no se han logrado conclusiones sólidas.

Vasectomía

Algunos estudios han sugerido que los hombres que se han sometido a una vasectomía (cirugía menor para volverse estériles) presentan un riesgo ligeramente mayor de cáncer de próstata, aunque otros estudios no han encontrado esto. Se sigue realizando investigación sobre este posible vínculo.

¿Cuáles son las causas del cáncer de próstata?

Los investigadores desconocen exactamente qué causa el cáncer de próstata. Sin embargo, los investigadores han encontrado algunos factores de riesgo y han logrado avanzar en el entendimiento de cómo estos factores causan que las células de la glándula prostática se conviertan en cáncer.

En términos generales, el cáncer de próstata es causado por cambios en el ADN de una célula normal de la próstata. El ADN es el producto químico de nuestras células que conforma nuestros genes. Nuestros genes controlan cómo funcionan nuestras células. Por lo general, nos asemejamos a nuestros padres porque de ellos proviene nuestro ADN. Sin embargo, el ADN afecta algo más que sólo nuestra apariencia.

Algunos genes controlan cuándo crecen nuestras células, cuándo se dividen para formar nuevas células y cuándo mueren:

  • A ciertos genes que ayudan a las células a crecer, dividirse y a mantenerse vivas se les denominan oncogenes.
  • Los genes que normalmente mantienen el control del crecimiento celular, reparan los errores en el ADN, o que provocan que las células mueran en el momento oportuno se llaman genes supresores de tumores.

El cáncer puede ser causado en parte por cambios en el ADN (mutaciones) que activan a los oncogenes o desactivan a los genes supresores de tumores.

Los cambios en el ADN pueden ser heredados de uno de los padres o pueden ser adquiridos durante la vida de una persona.

Mutaciones genéticas hereditarias

Algunas mutaciones genéticas pueden ser transmitidas de una generación a otra, y se encuentran en todas las células del cuerpo. Estas mutaciones son hereditarias. Los cambios genéticos hereditarios causan aproximadamente de 5% a 10% de los cánceres de próstata. El cáncer causado por genes hereditarios se denomina cáncer hereditario. Varios genes mutados heredados han sido vinculados al cáncer de próstata, incluyendo:

RNASEL (anteriormente HPC1): la función normal de este gen supresor de tumores consiste en ayudar a las células a morir cuando algo anda mal en su interior. Las mutaciones hereditarias en este gen podrían permitir que las células anormales vivan más tiempo de lo que deberían, lo que puede dar lugar a un mayor riesgo de cáncer de próstata.

BRCA1 y BRCA2: estos genes supresores de tumores normalmente ayudan a reparar errores en el ADN de una célula (o provocan que la célula muera si el error no se puede corregir). Las mutaciones hereditarias en estos genes causan más comúnmente cáncer de seno y de ovario en las mujeres. Sin embargo, los cambios en estos genes (especialmente BRCA2) también son responsables de un pequeño número de cánceres de próstata.

Genes de reparación de discordancias de ADN (tal como MSH2 y MLH1): estos genes normalmente ayudan a corregir errores (discordancias) en el ADN que se cometen cuando una célula se está preparando para dividirse en dos nuevas células. (Las células deben hacer una copia nueva de su ADN cada vez que se dividen). Los hombres con mutaciones hereditarias en estos genes tienen una condición conocida como síndrome de Lynch (también conocida como cáncer colorrectal hereditario sin poliposis (HNPCC, y tienen un mayor riesgo de padecer cáncer colo-rrectal, próstata y otros tipos de cáncer.

HOXB13: este gen es importante en el desarrollo de la glándula prostática. Las mutaciones en este gen han sido vinculadas al comienzo temprano del cáncer de próstata (cáncer de próstata diagnosticado a una edad temprana) que tiende a darse en algunas familias. Afortunadamente, esta mutación es poco común.

Otras mutaciones genéticas hereditarias pueden ser responsables de algunos tipos de cáncer de próstata hereditarios, y se están realizando investigaciones para encontrar estos genes.

Mutaciones genéticas adquiridas

Algunas mutaciones ocurren durante la vida de una persona y no son trasmitidas a los hijos. Estos cambios se detectan solamente en las células que provienen de la célula original que mutó. A estos cambios se les denominan mutaciones adquiridas. La mayoría de las mutaciones genéticas relacionadas con el cáncer de próstata no parecen ser hereditarias, sino que se forman durante el transcurso de la vida de un hombre.

Cada vez que una célula se prepara para dividirse en dos nuevas células debe copiar su ADN. Este proceso no es perfecto y algunas veces ocurren errores, lo que deja al ADN con defectos en la célula nueva. No está claro con qué frecuencia estos cambios del ADN se deben a eventos aleatorios, ni con qué frecuencia son influenciados por otros factores (tal como alimentación, niveles hormonales, etc.). En general, entre más rápido las células crecen y se dividen, mayores son las probabilidades de que ocurran las mutaciones. Por lo tanto, cualquier cosa que adelante este proceso puede hacer que el cáncer de próstata sea más probable.

Por ejemplo, los andrógenos (hormonas masculinas), como la testosterona, promueven el crecimiento celular prostático. Tener niveles más altos de andrógenos puede contribuir al riesgo de cáncer de próstata en algunos hombres.

Algunas investigaciones han descubierto que los hombres que presentan altos niveles de otra hormona, el factor de crecimiento análogo a la insulina -1 (IGF1), tienen más probabilidades de padecer cáncer de próstata. Sin embargo, otros estudios no han encontrado tal asociación. Se necesita más investigación para comprender estos hallazgos.

Como se mencionó en “Factores de riesgo del cáncer de próstata”, algunos estudios han encontrado que la inflamación en la próstata puede contribuir a la aparición del cáncer de próstata. Una teoría consiste en que la inflamación puede ocasionar daño del ADN de la célula, lo que puede contribuir a que una célula normal se convierta en cancerosa. Aún se necesita investigar más al respecto.

La exposición a la radiación o a las sustancias químicas cancerígenas puede causar mutaciones en el ADN de muchos órganos, pero no se ha comprobado que estos factores sean causas importantes de mutaciones en las células de la próstata.

¿Se puede prevenir el cáncer de próstata?

El cáncer de próstata no se puede prevenir de manera segura. Muchos factores de riesgo, tales como la edad, la raza, y el antecedente familiar no se pueden controlar. No obstante, existen algunas medidas que puede tomar para tratar de reducir su riesgo de padecer esta enfermedad.

Peso corporal, actividad física y alimentación

Los efectos del peso corporal, la actividad física y la alimentación sobre el riesgo de cáncer de próstata no están claros, aunque usted puede tomar medidas que podrían reducir su riesgo.

Algunos estudios han encontrado que los hombres que tienen sobrepeso pueden presentar un riesgo ligeramente menor de padecer cáncer de próstata en general, pero un riesgo mayor de padecer cánceres de próstata que probablemente sean fatales.

Los estudios han encontrado que los hombres que están activos físicamente con regularidad tienen un riesgo ligeramente menor de cáncer de próstata. Puede que la actividad vigorosa tenga un efecto mayor, especialmente en el riesgo de cáncer de próstata avanzado.

Varios estudios han sugerido que una alimentación con un alto contenido de ciertos vegetales (incluyendo tomates, vegetales crucíferos, soya, frijoles y otras legumbres) o pescado puede estar asociada a un menor riesgo de padecer cáncer de próstata, especialmente cánceres más avanzados. Los vegetales crucíferos incluyen repollo, brócoli, coliflor.

Aunque no todos los estudios concuerdan, varios han descubierto un mayor riesgo de cáncer de próstata en hombres que tienen una alimentación con un alto contenido de calcio. También puede que haya un mayor riesgo al consumir productos lácteos.

Por ahora, el mejor consejo relacionado con la alimentación y la actividad física para reducir posiblemente el riesgo de padecer cáncer de próstata consiste en:

  • Coma al menos 2½ tazas de una gran variedad de verduras y frutas cada día
  • Manténgase físicamente activo
  • Mantenga un peso saludable

Además, puede que sea sensato limitar los complementos de calcio y evitar el consumo excesivo de calcio en la alimentación. (Esto no significa que los hombres que hayan recibido tratamiento para el cáncer de próstata no deban consumir complementos de calcio si sus médicos así lo recomiendan).

Vitaminas, minerales y otros complementos

Vitamina E y selenio: algunos estudios anteriores sugerían que tomar vitamina E o complementos de selenio podía reducir el riesgo de padecer cáncer de próstata.

Sin embargo, en un estudio abarcador (conocido como Selenium and Vitamin E Cancer Prevention Trial, SELECT), no se encontró que la vitamina E ni los complementos de selenio redujeran el riesgo de padecer cáncer de próstata. De hecho, se descubrió en el estudio que los hombres que tomaban complementos de vitamina E tenían un riesgo ligeramente mayor de cáncer de próstata. Para los complementos de selenio, el riesgo de cáncer de próstata no cambió en hombres que tenían niveles de selenio más bajos al inicio del estudio. Sin embargo, los hombres que tenían mayores niveles de referencia, presentaron un mayor riesgo de padecer cáncer de próstata de alto grado (crecimiento acelerado).

Soya e isoflavonas: varios estudios actualmente investigan los posibles efectos de la proteína de soya (llamada isoflavonas) en el riesgo de padecer cáncer de próstata. Los resultados de estos estudios todavía no están disponibles.

El consumo de complementos puede presentar tanto riesgos como beneficios. Antes de comenzar a tomar vitaminas u otros complementos, consulte con su médico.

Medicinas

Algunas medicinas tal vez puedan ayudar a reducir el riesgo de padecer cáncer de próstata.

Inhibidores de la 5-alfa reductasa

La 5-alfa reductasa es una enzima en el organismo que transforma la testosterona en dihidrotestosterona (DHT), la hormona principal que causa el crecimiento de la próstata. Los inhibidores de la 5-alfa reductasa, como la finasterida (Proscar) y dutasterida (Avodart) bloquean la producción de DHT por parte de esta enzima. Estos medicamentos se utilizan para tratar la hiperplasia prostática benigna (benign prostatic hyperplasia, BPH), un crecimiento no canceroso de la próstata.

Se han realizado estudios abarcadores de estos dos medicamentos para determinar si también pueden ser útiles en reducir el riesgo de cáncer de próstata. En estos estudios, los hombres que tomaron alguno de los dos medicamentos tuvieron menos probabilidad de padecer cáncer de próstata después de varios años que los hombres que tomaron un placebo inactivo.

Cuando los resultados se analizaron con más detenimiento, se descubrió que los hombres que tomaron estos medicamentos presentaron menos cánceres de próstata de bajo grado, pero más cánceres de próstata de alto grado que son más propensos a crecer y a propagarse. Sin embargo, a la larga esto no pareció afectar las tasas de mortalidad (ambos grupos de hombres tuvieron supervivencias similares).

Estos medicamentos pueden causar efectos secundarios relacionados con la sexualidad, como disminución en el deseo sexual y disfunción eréctil (impotencia). No obstante, pueden ayudar con los problemas urinarios causados por la BPH, como la dificultad para orinar y las fugas de orina (incontinencia).

Aunque estos medicamentos son seguros, no han sido aprobados por la FDA para ayudar a prevenir el cáncer de próstata. Actualmente, no está claro si es muy beneficioso tomar uno de estos medicamentos para solamente reducir el riesgo de padecer cáncer de próstata. Aun así, los hombres que quieran saber más sobre el uso de estos medicamentos deben consultar con sus médicos.

Aspirina

Algunas investigaciones sugieren que los hombres que toman aspirina diariamente por mucho tiempo podrían presentar un menor riesgo de padecer y morir a causa de cáncer de próstata. No obstante, se necesitan más investigaciones para demostrar si los posibles beneficios superan a los riesgos. El uso de aspirina a largo plazo puede causar efectos secundarios, incluyendo un mayor riesgo de sangrado en el tracto digestivo. Aunque tomar aspirina también puede ofrecer otros beneficios para la salud, la mayoría de los médicos hoy día no recomienda tomarla únicamente para tratar de reducir el riesgo de cáncer de próstata.

Otros medicamentos

Se están realizando actualmente estudios clínicos con otras medicinas y complementos alimenticios que podrían ayudar a reducir el riesgo de padecer cáncer de próstata. Pero hasta el momento, ningún medicamento o complemento ha demostrado ser útil en estudios lo suficientemente abarcadores como para que los expertos lo recomienden.

¿Qué sucede si los resultados del examen no son normales?

Si los resultados de las pruebas de detección temprana (la prueba de sangre PSA y/o el DRE) sugieren que usted podría tener cáncer de próstata, su médico ordenará otras pruebas, tal como una ecografía transrectal y una biopsia de la próstata, para saber si hay cáncer.

Recomendaciones de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para la detección temprana del cáncer de próstata

La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda que los hombres dialoguen con sus médicos para tomar una decisión fundamentada sobre si deben o no hacerse las pruebas de detección temprana para el cáncer de próstata. La decisión se debe tomar después de recibir la información con respecto a las incertidumbres, los riegos y los beneficios potenciales de las pruebas de detección. Los hombres no deben hacerse las pruebas a menos que hayan recibido esta información. El diálogo con su médico sobre las pruebas de detección debe ocurrir:

  • Al cumplir 50 años para los hombres con riesgo promedio de cáncer de próstata y que se espera vivan al menos 10 años más
  • A la edad de 45 años en los hombres que están en alto riesgo de cáncer de próstata. Entre estos hombres se encuentran los de raza negra y aquéllos cuyos parientes de primer grado (padre, hermano, o hijo) recibieron un diagnóstico de cáncer de próstata a una edad temprana (menores de 65 años).
  • A los 40 años de edad para hombres con un riesgo aún mayor (aquellos con más de un pariente de primer grado que ha tenido cáncer de próstata a una edad temprana)

Después de esta conversación, los hombres que quieran hacerse las pruebas de detección deben someterse a la prueba sanguínea del antígeno prostático específico (PSA). El tacto rectal (DRE) también se puede hacer como parte de las pruebas de detección.

Si después de esta conversación, un hombre no puede decidir si las pruebas son adecuadas para él, la decisión de usar las pruebas de detección puede tomarla el médico, quien debe tomar en cuenta las preferencias y los valores del hombre, así como su condición general de salud.

Si no se encuentra cáncer de próstata como resultado de pruebas de detección, el periodo de tiempo entre futuras pruebas depende de los resultados de la prueba sanguínea de PSA:

  • Es posible que los hombres que optan por hacerse las pruebas y que tienen un PSA de menos de 2.5 ng/mL, sólo necesiten someterse a la prueba cada dos años.
  • Para los hombres con un nivel de PSA de 2.5 ng/mL o más, las pruebas se deben hacer cada año.

Debido a que el cáncer de próstata a menudo crece lentamente, las pruebas no se deben ofrecer a los hombres que no presenten síntomas de este cáncer y que no tengan una expectativa de vida de 10 años, ya que probablemente no se beneficiarán de las pruebas. La condición general de salud y no sólo la edad, es importante al momento de tomar las decisiones sobre las pruebas de detección.

Aun cuando se haya tomado una decisión sobre las pruebas, la conversación sobre las ventajas y las desventajas de las mismas se debe repetir a medida que surja nueva información sobre los beneficios y los riesgos de las pruebas. También se necesitarán más conversaciones para tomar en cuenta los cambios que surjan en las preferencias, los valores y la salud del hombre.

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